Actúo luego justifico (disonancia cognitiva) Decía el filósofo René Descartes “Cogito ergo sum”, que se puede traducir como “pienso, luego existo”. Si pensamos, existimos, es una certeza innegable. Cuando hablamos de conducta humana e incoherencia en psicología, podríamos aplicar una frase similar “actúo, luego justifico AnaCarrasco-Conde invita al lector a recorrer con ella un camino que agite los prejuicios que nos han llevado a comprender la maldad desde un marco que ha Jonas(1998) fue más allá al señalar que Dios, de quien solo es posible esperar redención y salvación, no puede estar involucrado en la historia del sufrimiento de la naturaleza y de los hombres de la misma manera que el hombre, de quien se puede esperar el bien y el mal. Es decir, el mal, más allá de una potencia metafísica, está dado Esdecir, el racismo surgió como resultado de la contradicción entre los principios igualitarios y el trato excluyente de determinados grupos étnicos: el rechazo de las sociedades con El mal no se reduce a una cuestión de agencia, de padecimiento o de un orden estructural que parece existir al margen de las personas, sino a una dinámica que lo alimenta y que genera modos de ver, comprender, identificar y tratar al otro. Incluso produce modos de ceguera. Es por tanto una cuestión del nosotros” - Ana Carrasco Conde .

decir el mal comprender no es justificar